La ciudad es el cuerpo que formamos entre todos. Es el producto de nuestras conductas, de como nos relacionamos. Podría ser un organismo sano. Pero lejos queda Utopía. A una conducta social enferma, le corresponde una sociedad alienada. El egoísmo lleva a la violencia. La exclusión lleva al crimen. La ciudad no son las calles, ni siquiera las casas y edificios... No hay, nunca habrá, una ciudad bella y segura, construida sobre los cimientos de la injusticia. Una ciudad es, ni más ni menos, como dice la canción patria, eso que entre todos supimos conseguir.(Q=)
lunes, 25 de mayo de 2009
La ciudad es el cuerpo de todos.
La ciudad es el cuerpo que formamos entre todos. Es el producto de nuestras conductas, de como nos relacionamos. Podría ser un organismo sano. Pero lejos queda Utopía. A una conducta social enferma, le corresponde una sociedad alienada. El egoísmo lleva a la violencia. La exclusión lleva al crimen. La ciudad no son las calles, ni siquiera las casas y edificios... No hay, nunca habrá, una ciudad bella y segura, construida sobre los cimientos de la injusticia. Una ciudad es, ni más ni menos, como dice la canción patria, eso que entre todos supimos conseguir.(Q=)
domingo, 24 de mayo de 2009
Informe desde la capital religiosa de argentina
viernes, 22 de mayo de 2009
Los señores Q, un caso raro.
Te he dicho que no tiene nada de raro ser raro. Es algo que se aprende desde la más tierna infancia, cuando aprendiste que papa y mama te habían hecho llegar a este planeta sin consulta previa. no pudiste opinar, entonces, que se la banquen, raro, lo que se dice raro, es vivir!
jueves, 21 de mayo de 2009
Si rodara la cabeza de Quintana bajo la lluvia
No hay mayor estímulo para el deseo que la prohibición, y la red hace culto de estos manjares, al filo también aquí, en la red, de caer víctima de la censura, si tal cosa sucediera, y rodara la cabeza de Quintana bajo la lluvia, solo pido un deseo, el consabido deseo del condenado, que sea una de estas muchachas las que me imponga el merecido castigo.Chica malvada
lunes, 18 de mayo de 2009
Como el otro, este juego es infinito.

I
En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas. El tablero los demora hasta el alba en su severo ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores las formas: torre homérica, ligero caballo, armada reina, rey postrero, oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido, cuando el tiempo los haya consumido, ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra. Como el otro, este juego es infinito.

II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada reina, torre directa y peón ladino sobre lo negro y blanco del camino buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada del jugador gobierna su destino, no saben que un rigor adamantino sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero (la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?
ArteBa según Anita
Un amigo me decía ayer: “al final, Macri ganó de forma aplastante. El arte está remacrista. Una galerista top se hizo funcionaria del macrismo, dirige a todos los museos, la curadora que ideó el plan de cultura macrista con Liprandi ahora es directora de la Bienal del Mercosur y metió ahí a todo su equipo, ARTEBA giró del todo hacia el macrismo con Limite Sud, el Malba tiene como curador general al otro ideólogo de la propuesta de Liprandi. Éste sigue como coleccionista renombrado y los artistas políticos no dicen nada porque todos tienen sus becas o subsidios con fundaciones capitalistas”. No sé. Por ahí es resimplista y a mucha gente no la conozco bien y no puedo opinar bien. Pero ¿¿no es un poco dark lo que pasa?? Como que todos fueron cayendo tarde o temprano en las telarañas del gobierno porteño.Está bueno estar afuera, mirar, dar vueltas.Tener la suerte de estar en otro mundo, en otro lado. Desconfío bastante, no me gusta Macri. No me gusta lo que genera. Empecé a ver arte en el 2002, cuando todo parecía en llamas.Ahora me parece y ojalá me equivoque, volvió a ser todo un poco como el la época final del menemismo.¿¿qué hay que hacer?? Por lo menos, cuidar nuestra ingenuidad y no regalársela. (del blog Mao y Lenín)
La realidad no es la única verdad: No es necesario argumentar que todo el cine de ciencia ficción que importa, de los ’80 a esta parte, consta de adaptaciones de la obra de Philip K. Dick; basta con enumerar: la serie empieza con Blade Runner (1984) la película de Ridley Scott que les señalaría el rumbo a todas las siguientes; sigue con la también clásica Total Recall (1990) de Paul Verhoeven (conocida entre nosotros como El vengador del futuro) Minority Report (2002) de Stephen Spielberg y A Scanner Darkly (2006) de Richard Linklater, si
n dejar por el camino a las menos influyentes Screamers (1995) e Impostor (2001), Paycheck (2003) de John Woo y la más reciente Next (2007), de Lee Tamahori. A éstas se agregan dos adaptaciones no reconocidas: The Truman Show (1998) de Peter Weir, inspirada por Tiempo desarticulado (1959) y Abre los ojos (1997) de Alejandro Amenábar, que incorpora muchos elementos de Ubik (1969). Las películas que no están basadas en ninguna obra de Dick en particular, pero que resultarían impensables sin el universo ficcional que éstas construyeron, incluyen a las dos primeras Terminator (1984 y 1991) de Cameron, la tres Matrix (1999 y 2003) de los hermanos Wachowski, eXisTenZ (1999) de David Cronenberg, e Inteligencia artificial (2001) de Spielberg.
Sería cuestionable este recurso de justificar a un escritor a partir de las adaptaciones cinematográficas de su obra, si no se tratara de este escritor, y de este género en particular. Desde su invención, el cine se ha convertido en el medio “natural” de la ciencia ficción; el que mejor acomoda sus recursos formales (todos esos gadgets que resultan tan ridículos cuando son nombrados y tan atractivos cuando meramente vistos) y vehicula sus efectos sociales: en literatura, la ciencia ficción no ha dejado de ser un subgénero para fans y freaks, mientras que las pantallas grandes o chicas han logrado convertirla en un género mainstream, y es a través de éstas que ha entrado en la imaginación colectiva y contribuido a modelar nuestro mundo. Pero éste, además, era un escritor descuidado, obligado a escribir rápido, por poca plata, para un público poco exigente; de no ser por el cine, nunca hubiera pasado de mero autor deculto.
A Hitchcock le gustaban las novelas con buenas ideas, con buenas tramas, con personajes planos que pudieran servir de soporte a las acciones más disímiles, de una ejecución desmañada o incompleta que le permitiera al director lucirse y convertirse en el verdadero autor;y a Dick, que no llegó a ver ninguna de todas esas adaptaciones (murió de un infarto cuatro meses antes del estreno de Blade Runner), no le hubiera molestado la paradoja: después de todo, una de las figuras más habituales en su obra es la de la copia o la versión que llega a ser más fiel, más verdadera que el original. Dick fue el único (con la posible excepción del polaco Stanislav Lem) que la pegó con lo que sería el tema dominante de la ciencia ficción futura –es decir, la actual: ni los viajes al espacio ni el control de los individuos por el Estado ni el contacto con extraterrestres (aunque todos estos motivos aparezcan en su obra), sino el gradual reemplazo del mundo real por el mundo de las representaciones y las réplicas; la era del simulacro y la simulación virtual–.
Philip K. Dick y la Si Fi (1)
La realidad no es la única verdad: No es necesario argumentar que todo el cine de ciencia ficción que importa, de los ’80 a esta parte, consta de adaptaciones de la obra de Philip K. Dick; basta con enumerar: la serie empieza con Blade Runner (1984) la película de Ridley Scott que les señalaría el rumbo a todas las siguientes; sigue con la también clásica Total Recall (1990) de Paul Verhoeven (conocida entre nosotros como El vengador del futuro), Minority Report (2002) de Stephen Spielberg y A Scanner Darkly (2006) de Richard Linklater, sin dejar por el camino a las menos influyentes Screamers (1995) e Impostor (2001), Paycheck (2003) de John Woo y la más reciente Next (2007), de Lee Tamahori. A éstas se agregan dos adaptaciones no reconocidas: The Truman Show (1998) de Peter Weir, inspirada por Tiempo desarticulado (1959) y Abre los ojos (1997) de Alejandro Amenábar, que incorpora muchos elementos de Ubik (1969). Las películas que no están basadas en ninguna obra de Dick en particular, pero que resultarían impensables sin el universo ficcional que éstas construyeron, incluyen a las dos primeras Terminator (1984 y 1991) de Cameron, la tres Matrix (1999 y 2003) de los hermanos Wachowski, eXisTenZ (1999) de David Cronenberg, e Inteligencia artificial (2001) de Spielberg.
Sería cuestionable este recurso de justificar a un escritor a partir de las adaptaciones cinematográficas de su obra, si no se tratara de este escritor, y de este género en particular. Desde su invención, el cine se ha convertido en el medio “natural” de la ciencia ficción; el que mejor acomoda sus recursos formales (todos esos gadgets que resultan tan ridículos cuando son nombrados y tan atractivos cuando meramente vistos) y vehicula sus efectos sociales: en literatura, la ciencia ficción no ha dejado de ser un subgénero para fans y freaks, mientras que las pantallas grandes o chicas han logrado convertirla en un género mainstream, y es a través de éstas que ha entrado en la imaginación colectiva y contribuido a modelar nuestro mundo. Pero éste, además, era un escritor descuidado, obligado a escribir rápido, por poca plata, para un público poco exigente; de no ser por el cine, nunca hubiera pasado de mero autor deculto.
A Hitchcock le gustaban las novelas con buenas ideas, con buenas tramas, con personajes planos que pudieran servir de soporte a las acciones más disímiles, de una ejecución desmañada o incompleta que le permitiera al director lucirse y convertirse en el verdadero autor;
y a Dick, que no llegó a ver ninguna de todas esas adaptaciones (murió de un infarto cuatro meses antes del estreno de Blade Runner), no le hubiera molestado la paradoja: después de todo, una de las figuras más habituales en su obra es la de la copia o la versión que llega a ser más fiel, más verdadera que el original. Dick fue el único (con la posible excepción del polaco Stanislav Lem) que la pegó con lo que sería el tema dominante de la ciencia ficción futura –es d
ecir, la actual: ni los viajes al espacio ni el control de los individuos por el Estado ni el contact
o con extraterrestres (aunque todos estos motivos aparezcan en su obra), sino el gradual reemplazo del mundo real por el mundo de las representaciones y las réplicas; la era del simulacro y la simulación virtual–.
Bande dessinée adulte 2

Interesante la primera ilustración, que nos enseña que Eva, la primera mujer, es la culpable de todos nuestros males, al copular, al parecer, con una serpiente... para más datos son varias las serpientes-falos y varias las mujeres, tenemos, lo que se denomina en ciertos ambientes nocturnos, una Fiestita!!! Parece que así empezó, según estos ilustradores, la historia de la humanidad. Hay un señor muy feo, que espero que no sea quien pienso, sinó estamos todos refritos en el infierno.
Recomiendo observar, porque a mí me costó entender el chiste, en la segunda ilustración, que el hombre ofrece su mujer a otro, pero ese otro, colmo de las perversiones, es de raza negra!..La última imágen muestra un microemprendimiento, seguro auspiciado por las fuerzas aliadas, luego de la derrota de la alemania nazi.(Q)



mirosebud



mirosebud
Bande Dessinée Adulte 1



Estas tapas de revistas muestran la consabida represión de mitad de siglo, que sin embargo, metiendo presión a la olla de la censura, se le escapaba la liebre a la primera, (ver por favor las ilustraciones) los billetes sucios a la segunda y bueno, no, a la tercera me parece que no se le escapaba nadie ni nada, aunque no es para mí, ando sin un mango...
imágenes del blog mirosebud
Philip K. DicK y el cine de Si Fi
La realidad no es la única verdad: No es necesario argumentar que todo el cine de ciencia ficción que importa, de los ’80 a esta parte, consta de adaptaciones de la obra de Philip K. Dick; basta con enumerar:
La serie empieza con Blade Runner (1984) la película de Ridley Scott que les señalaría el rumbo a todas las siguientes; sigue con la también clásica Total Recall (1990) de Paul Verhoeven (conocida entre nosotros como El vengador del futuro) Minority Report (2002) de Stephen Spielberg y A Scanner Darkly (2006) de Richard Linklater, sin dejar por el camino a las menos influyentes Screamers (1995) e Impostor (2001), Paycheck (2003) de John Woo y la más reciente Next (2007), de Lee Tamahori.
A éstas se agregan dos adaptaciones no reconocidas: The Truman Show (1998) de Peter Weir, inspirada por Tiempo desarticulado (1959) y Abre los ojos (1997) de Alejandro Amenábar, que incorpora muchos elementos de Ubik (1969). Las películas que no están basadas en ninguna obra de Dick en particular, pero que resultarían impensables sin el universo ficcional que éstas construyeron, incluyen a las dos primeras Terminator (1984 y 1991) de Cameron, la tres Matrix (1999 y 2003) de los hermanos Wachowski, eXisTenZ (1999) de David Cronenberg, e Inteligencia artificial (2001) de Spielberg.
Sería cuestionable este recurso de justificar a un escritor a partir de las adaptaciones cinematográficas de su obra, si no se tratara de este escritor, y de este género en particular. Desde su invención, el cine se ha convertido en el medio “natural” de la ciencia ficción; el que mejor acomoda sus recursos formales (todos esos gadgets que resultan tan ridículos cuando son nombrados y tan atractivos cuando meramente vistos) y vehicula sus efectos sociales: en literatura, la ciencia ficción no ha dejado de ser un subgénero para fans y freaks, mientras que las pantallas grandes o chicas han logrado convertirla en un género mainstream, y es a través de éstas que ha entrado en la imaginación colectiva y contribuido a modelar nuestro mundo. Pero éste, además, era un escritor descuidado, obligado a escribir rápido, por poca plata, para un público poco exigente; de no ser por el cine, nunca hubiera pasado de mero autor de culto.
Me decías algo piba?









domingo, 10 de mayo de 2009
Chanbara Beauty. Me decías, piba?

















